El Ministro de Economía y Finanzas presentó ante la Asamblea Nacional de Diputados de manera reciente el presupuesto más alto que se ha presentado en la historia de nuestro país, $. 34,902 millones de dólares, siendo que el gobierno de nuestro país destina al menos $. 400 millones de dólares mensuales al pago de salarios de poco más de 264,774 funcionarios públicos.
El proyecto de presupuesto estatal mantiene dentro de una de sus justificaciones lo efectivamente manifestado por el Presidente de la Republica en cuanto a que gran parte de la planilla estatal se encuentra «congelada» por leyes especiales y fueros que limitan en gran medida la posibilidad de reestructuración inmediata de la planilla estatal.
El Presidente de la República hace referencia a la Ley No. 59 de 2005 y la Ley No. 25 de 2018, estas leyes establecen derechos laborales especiales para aquellos funcionarios públicos que padecen enfermedades que producen discapacidad laboral, garantizando su estabilidad laboral y protegiendo su derecho a no ser despedidos injustificadamente de sus puestos de trabajo, es decir, esta ley les establece un fuero o protección laboral a todos aquellos funcionaros públicos que mantienen enfermedades como diabetes, cáncer y enfermedades degenerativas, entre otras.
La planilla estatal de nuestro país es un problema. Es innegable que su manejo se enfrenta a dificultades debido a la existencia de leyes especiales y fueros que «congelan» la estructura de personal, lo cual impide reducciones rápidas.
Considero que esas reducciones rápidas se pueden lograr si de manera URGENTE el Gobierno Nacional, estructura inicialmente en las Entidades del Estado que mantengan en exceso personal, Planes de Retiros Voluntarios de Servidores Públicos lo cual conllevaría por ejemplo Programas de Retiros por Incentivos por Años de Servidores Públicos, donde el servidor público tenga la posibilidad de acogerse a un retiro digno, recibiendo una contraprestación económica justa por ello.
El Estado no es una agencia de empleo y menos cuando muchas de esas designaciones se hacen sin merito académico alguno, solo politiquería y eso lo deben entender los mandatarios, la planilla en exceso le resta al país inversión y hay que buscarle una solución justa a esto. Amanecerá y veremos.